Paisaje

Memorias de un no lugar

El lago de Cuitzeo tiene fecha de caducidad, es una muerte anunciada. Son muchos factores que actúan en el deterioro del segundo lago más grande de México (casi 400 km2): tala inmoderada, vertido de aguas residuales de todas las poblaciones aledañas, el sobrepastoreo que afecta la infiltración y degrada el terreno y el olvido y desinterés tanto de quienes tienen convivencia directa con el, así como de quienes no han convivido con el mismo. Este proyecto plantea la utopía de revertir este proceso de degradación; creemos que el diseño puede participar al desarrollar experiencias que el afecto y la apropiación sentimental del mismo; ternura y cuidados a un lago como cambio de paradigma. A través de un exhaustivo trabajo de puntos de fuga y perspectivas, proponemos recorridos al interior del lago (navegar) y recorrer la maravillosa geografía que le rodea.

Para ello, proponemos un mapa sensorial, que detalla donde estarán sembrados dos observatorios  que enlazan visiones de un paisaje y la observación de aves.

Estos observatorios, de los cuáles aún no hay una forma predeterminada, más que un formalismo, serán un experimento sobre un material, que es el tule que crece dentro del lago  y el cual, es cortado y tejido por los habitantes de Cuitzeo, pues se trata de una práctica que los habitantes que viven en las poblaciones que circundan el lago, tienen por generaciones.

Participantes

Áurea Bucio

Amaury Veira

Zeltzin Rosas

Lilo Kiefer

Eduardo García

Emanuel Mora

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